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martes, 19 de junio de 2018

Carta a 50 centímetros y una hora de la muerte. Lucía Cancelas


A 50 centímetros es la distancia que me separa de la muerte y de la oscuridad de mi actual vida. Más o menos viene siendo lo mismo, en el presente en el que me encuentro ya no tengo razones para quedarme, simplemente me quedas tú. Mi apoyo absoluto, mi linterna en la noche mas oscura del año, mi amor incondicional pero sobre todo, mi salvavidas.

Estoy en un punto que no sé que her, no sé si seguir adelante o retroceder en el tiempo y llegar al instante donde empezó todo. Puede que ese momento nunca llegara y yo simplemente me lo monté en la cabeza, pero en el fondo no es así.

Desde pequeña me siento rara, diferente a los demás. La gente siempre suele decir que todos somos diferentes y es verdad, pero tu nunca llegarás a saber que es pasarlo mal por ser diferente. O puede que si, puede que mucha gente esté en el punto en el que yo me encuentro, en el de no saber cual es la opción correcta. Pero yo sé cual es la mía, desaparecer de esta sociedad, de esta maldita sociedad que tanto te juzga.

Los minutos transcurren y mi mente cada vez se va despidiendo y recordando mis peores momentos. Esos que me han llevado hasta tomar esta decisión, momentos que no olvidaré ni con la muerte, ni con el mayor dolor del mundo. Recuerdo perfectamente aquel día en el que mis compañeros de clase mi diarios. Lo leyeron todo, invadieron mi intimidad y descubrieron mi orientación sexual. Descubrieron que me gustaban las chicas, que era homosexual. Ellos se empezaron a reír de mi, y desde ese momento fui su peluche de burlas, fui un saco de boxeo para desahogar rabia.

Me sentía mal, muy mal. Los psicólogos decían que tenia que ser fuerte y afrontar la realidad, pero no es nada fácil cuando te afectan tanto las cosas. Me maltrataron y acosaron durante toda la ESO, yo no lo soportaba.

Cada día me sentía peor conmigo mismo, me sentía fea, gorda, que no valía para nada y no me sentía querida. Mi auto maltrato fue horroroso. Todo empezó con simples lagrimas que derramaban por mi cara todas las tardes al llegar del instituto. Seguidamente empecé a no comer y en un mes pedi10 kilos y yo seguía viéndome gorda. No lo soportaba más, el nerviosismo y agobio que sentía me empezaba a consumir. Necesitaba desahogarme y no sabia como, hasta que un día encontré la solución en la comida que tanto había abandonado ese mes. Empece a comer mucho, a abusar de la comida, para así mas tarde provocar el vomito.

Transcurridos dos meses, ya no era la misma chica alegre y detallista de antes. Me había convertido en una chica muy reservada, triste y sobretodo oscura. Me faltaba quererme y creerme.

Todo esto duro cuatro años mas y cada día aumentaba mi sufrimiento. Los insultos y los puños no son lo peor, sino que me dolían las miradas que me ponían al verme pasar por los pasillos o por la calle por el simple hecho de ser especial. Notaba mucha hipocresía y aun ahora a 20 minutos y 50 centímetros de la muerte no lo entiendo. ¿Que es lo que me diferencia a mi de ti, para poder ser tratada así? Miles de veces busqué la respuesta en Internet, pero lo único que obtenía eran mas y mas preguntas sin respuesta.





Cada vez queda menos, tan solo 10 minutos y ahora llega el momento de pensar la única razón por la que decidiría quedarme, la que lo cambiaría todo en 9 minutos, que son los que me faltan. Tu llegaste de pronto como una tormenta de primavera que sale de la nada, puede que suene muy cursi, pero es la realidad. Mis padres no me entienden y puede que nunca lleguen a entenderlo. Seguramente te estarás preguntando quien es esa persona que me apoya, esa persona es la única sociedad que e conocido hasta ahora que me respecta y me quiere. Este es mi mejor amigo, Fifi como le llamo yo.

Llego a mi vida cuando no tenia casi esperanzas y el rompió todos mis esquemas. Me enseño a afrontarme a mis miedos e inseguridades pero aun así las seguía tenia teniendo y tarde o temprano tenían que salir.

Quedan tan solo 5 minutos y me encuentro en el mismo sitio donde estaba antes de empezar el relato de mi vida. Sigo mirando a las mismas flores que se encuentran en el medio de la vía del tren. Las flores que puede que vayan a ser atropelladas por este o puede que no, puede que el tren escoja la salida de emergencia. Exactamente yo me siento como esas flores y ese tren ¿que debo hacer?

Ya he tomado una decisión, puede que sea la mas difícil y dolorosa pero es la pura realidad. Mi mayor deseo es desaparecer, volar y ser libre sin tener que estar atada a una sociedad.

Puede que algún día estas hojas que estoy escribiendo para despedirme en paz las este leyendo alguien que se siente igual que yo o también cabe la posibilidad de que lo este leyendo la persona mas feliz del mundo. En ambos casos, me siento orgullosa de ser quien soy y de creerme en lo que soy. Ojala en la nueva vida que me espera me sienta querida por la gente, pero sobre todo por mi misma.

Tal vez no te guste leer el resumen de esta vida porque es muy dura, pero es la realidad de esta chica y la de muchos jóvenes que se sienten acosados y presionados.

Quierete ante todo y ante todos, y no dejes que te afecten las criticas, porque esas duelen pero duele mas creérselas.

Monte da pena. Uxía Rúa

Érase una vez una bellísima reina que vivía feliz en su enorme castillo , en una tétrica noche  llegaron a una muy cercana aldea que se estaba quemando , ella (que por cierto se llamaba Sherline) se despertó en la noche con un feo presentimiento ,pero al no oír nada decidió seguir durmiendo .
En ya altas horas de la noche llegaron al castillo varios soldados avisando de que el fuego se estaba acercando y que el castillo y ellos estaban peligrando .
Por su seguridad Sherline fué sacada del castillo hacia el bosque , con dos soldados cuidándola , pero mientras dormía tranquilamente ellos fueron atacados .
Cuando despertó se dió cuenta de que estaba atada en el suelo y ella por culpa del miedo se desmayó .
Cuando se despertó estaba en lo alto de una montaña cerca de una gran piedra desde la que se miraba una ría.
Pero a Sherline cada vez le era más difícil mantener la esperanza de ser rescatada.
El hambre la está carcomiendo y estar allí sola la está volviendo loca.
Lo único bueno que le encontraba a ese lugar es que justo al lado de donde estaba había un riachuelo que le permitía beber. Varios días después se dio cuenta de que muy cerca suya había un cuchillo, con mucho trabajo al final  consiguió soltar las manos y decidió ir al bosque a buscar algo que comer .
Siguió caminando y pronto encontró un conejo y siguiendo sus instintos decidió atacar con el cuchillo al conejo . Poco después enciende una hoguera para asar el conejo , pero eso alerta a los cazadores , que se acercan silenciosamente pero ella los escucha y hecha a correr escondiendose detrás de una gran piedra en lo alto de la montaña , los cazadores se alejan pensando que la habían perdido pero ella seguía escondida .
Salió de su escondite y decidió bajar por la colina haber que pasaba en el pueblo, bajó , y bajó ,y bajó al llegar al pueblo ya era de noche . Allí se enteró de que nadie del palacio sobreviviera pero que se seguía buscando su cadáver y que todo el incendio fuera el ataque de unos rebeldes. Triste por la muerte de todo aquello que conocía volvió a lo alto y al llegar se puso a llorar , se pasó días llorando pero al final después de tranquilizarse intentó reconstruir su vida , unas semanas más tarde no pudo seguir aguantando y volvió a ponerse a llorar y después de dos horas finalmente se durmió pero nunca llego a despertar .

A poza da moura. Raúl Hernández.

Hace mucho mucho tiempo en una casa normal vivían una moura y su padre el mouro, la moura se llamaba Maruxa y esta se enamoro a primera vista de un hombre de el alto de la montaña, y como en todas las historias el padre de Maruxa estaba en contra de que su hija hablara con un hombre que no fuera mouro.

Maruxa siempre le decía que da igual ser mouro o no, así que como no le hacia caso lo ignoro, y siguió a el hombre para mirar a donde iba.
Después de seguirlo monte abajo el  hombre se paró en una poza para beber, Maruxa sin dejar de observar se acomodo en el suelo para descansar, cuando menos se lo esperaba el hombre se atragantó bebiendo y cayó al agua, entonces, si pensarlo, Maruxa se lanzó a rescatarlo, Maruxa cumplio su objetivo y salvo a el hombre cuyo nombre desconocía, cuando Maruxa despertó a el hombre este se presento.
-Mi nombre es Pepe y vivo con mis ovejas en  la cima del monte, gracias por salvarme y por cierto, ¿como estabas aquí? en una poza tan dificil de encontra.
-Bueno eso para más tarde, por cierto me llamo Maruxa.
-Un placer, ¿Eres extranjera?
-Si por.
-Esque ninguna mujer de pelo rubio a pisado esta montaña antes.
-Lo se vengo con mi padre por un trabajo.
-Ah, por eso andas con ropa tan cara por el monte.
-¿Y esta poza es importante para ti? Parecías preocupado por cuando la descubrí.
-Si, esta es la poza en la que esparcidas cenizas de mi abuela.
-Ah.
-Bueno, me tengo que ir.
-Yo igual que me está esperando en casa.
(pero de repente el padre de Maruxa se encontró con pepe)
-Hola, usted es el padre de Maruxa
-¿¿¿¿¿Quien eres?????(con cara de enfado)
-Soy Pepe y quería agradecerte de que tu hija me salvara la  vida
-Entonces el padre que le prohibió a su hija que hablara por desconocidos. Le cortó la cabeza a su hija y a Pepe y las tiró a una poza pero no a una cualquiera sino que a la poza en la que se conocieron.

-Ahora Maruxa o Moura, como todo el mundo la conoce, renace todos los años para hablar con pepe.

El descubrimiento de la torre de Meira Alejandro Ablanedo.

Moaña es un pueblo en Rías Baixas, Galicia, donde vivía Xosé con su pandilla de amigos. Este pueblo ofrecía un sin fin de oportunidades para pasar una tarde divertida llena de aventuras. Los protagonistas de esta historia eran chavales inquietos siempre con ganas de pasarlo bien. Aquella tarde y como solían hacer los días de verano, quedaron en el jardín del Concello para planear el día. Miguel, un chico que no era de la pandilla y que a los demás no le caía muy bien se acopló. El plan fue que irían al monte de Meira con sus bicis de picnic y, como hacía calor luego irían a la playa de la Junquera a darse un chapuzón. Cogieron sus bicis y subieron el monte de Meira siguiendo el río. No eran conscientes de que el clima estaba empeorando muy rápidamente. El cielo había empezado a nublarse y se dieron cuenta cuando la niebla era tan espesa que no pudieron continuar, así que  siguieron el camino de ida hacia atrás. Empezó a poallar, las nubes se hacían más grises; llegó una tormenta. Ellos lo veían como algo normal; allí hasta en verano llovía. Buscaron un refugio. Se metieron dentro de un molino. Dentro el granito con el que estaba hecho estaba muy húmedo y cubierto por musgo; las plantas sobrepasaban el suelo y habían muchos bichos. Decidieron pasar allí la noche. Mientras anochecía un ruido indescriptible sonaba y no paraba. Cuando paró de sonar y dedujeron que ya había pasado todo, bajaron el monte siguiendo el río. Por el camino Nicolás se cayó al río y se hizo un daño muy grave. Sergio, el mayor, dijo que pasara lo que pasara siempre permanecerían juntos. Miguel protestó y sugirió dejarlo allí y volver cuando cogieran las bicis, mas a él no le hicieron caso. Cogieron a Nico y buscaron un sitio para que él descansara. Le hicieron una venda con hojas de helechos. Cuando iban a seguir se dieron cuenta de que la niebla se estaba transformando en un humo de color amarillo y violeta. Se acercaron a donde venía el humo y vieron que salía de una torre. Entraron en la torre, cuya entrada era la de una cueva. Ésta les conducía por un pasadizo subterráneo cubierto por telas de araña. Una horda de bichos y murciélagos se lanzaban contra ellos, dificultando su travesía. Llegaron a una sala en la que había un una bruja removiendo dos ollas; de una de ellas salía el humo amarillo y de la otra el violeta. Había un montón de cadáveres. La bruja les dijo que su aventura había acabado y que algunas aventuras acaban con la muerte. Les dijo que tendrían que elegir entre seguir el humo amarillo o el violeta. Lo discutieron y todos estaban de acuerdo en seguir el humo amarillo, excepto Miguel, a quien le fastidiaba que Sergio dijera lo que había que hacer. Sergio le dijo a la bruja que seguirían el camino amarillo, y Miguel se quejó y decidió seguir el humo violeta. Xosé, Sergio y los que habían seguido el humo amarillo aparecieron delante del monte de Meira y detrás de la playa de la Junquera, pero Miguel no estaba con ellos; había desaparecido. Miguel había desaparecido por no haber permanecido junto a su grupo.

El río de los ladrones. Simón Fervenza.

Un día unas jóvenes compañeras (Rosa y María), que habían quedado para ir al famoso rio de la fraga para ver sus hermosas vistas de la naturaleza.
Cuando llegó ese día, las jóvenes estaban tan impacientes por irse, que la noche anterior ni siquiera habían podido dormir de lo nerviosas que estaban, al final, cuando se despertaron se prepararon lo antes posible y cogieron el coche para irse.
Cuando llegaron se quedaron sorprendidas por toda la naturaleza y todos los molinos, cuando empezaron a moverse por allí miraban todos los hombres y mujeres que trabajaban en los molinos, y también se sorprendían un poco al ver q no había nadie más viendo toda aquella preciosidad.
Las jóvenes siguieron con su camino, pero un dueño de un molino les apareció como de la nada, y les dijo que estuviesen alerta porque había muchos ladrones por esa zona, las jóvenes mientras seguían caminando decían que ese hombre era muy raro pero que no les iba a fastidiar esa maravillosa excursión.
Ya casi era la hora de comer y buscaron un sitio donde sentarse y comer, subieron un poco más por cerca del rio donde encontraron un pequeño puente y unas piedras que parecían echas para ellas.
Cuando se sentaron en las piedras sacaron la comida y empezaron a hablar sobre como pensaban que iba el día.
-Oye María, que te parece esta excursión? -Dijo Rosa-
- La verdad es que me está gustando mucho salvo por lo que nos dijo aquel señor, sigo pensando en eso –Dijo María-
-Venga ya, no es nada, solo era un viejo cascarrabias diciendo cosas que le pasan por la cabeza –Dijo Rosa-
Sí, supongo que será eso –Dijo María-
- Bueno, problema solucionado –Dijo Rosa-
- Donde está el agua? Tengo sed –Dijo María-
- ¡Miércoles! Me la deje cuando apareció aquel señor, vamos a buscar la botella -Dijo Rosa-
Las jóvenes volvieron atrás se dieron cuenta de que en los molinos ya no había nadie y sentían como si las observasen, empezaron a acelerar cada vez más y más hasta que de repente apareció otra vez el señor y les dijo.
-Os he avisado-Dijo el señor-
Las jóvenes empezaron a escapar hasta que encontraron un molino con la puerta abierta donde se escondieron, dejaron sus mochilas en el suelo y descansaron.
Pocos minutos más tarde decidieron salir de allí y volver a sus casas, iban a coger sus mochilas para escapar, pero en ese momento se dieron cuenta de que ya no estaban, sin pensarlo salieron de allí corriendo, cuando llegaron a sus casas cada una se lo dijo a su familia las familias les dijo que no se preocupasen pero ellas cada día pensaban en eso.

Fin





A poza da moura. Silvia Cancelas

Era una vez una jovencita que vivía con su padre en una pequeña casita en el bosque.
Los dos eran seres mitológicos, él era un mouro y ella una moura, aunque lo eran a escondidas, ya que lo querían mantener en secreto sin que nadie se enterase.
El mouro, ganaba mucho dinero trabajando en las minas. Como era de esperarse de uno de ellos. Pero simplemente lo gastaba en irse a beber y en cosas innecesarias, por lo que parecían escasos de dinero, cuándo no era así.
Con el paso de los años, los vecinos del lugar se fueron dando cuenta de los secretos que estos escondían, por lo que se enfadaron con ellos de una manera bestial, incluso les temían y evitaban. Por lo que no les quedó más remedio que mudarse.
El mouro siempre le decía a su hija que no le dijese nada a nadie por mucho que confiase en una persona y siempre escondiera todas sus pruebas.
Ella no entendía por qué y ni siquiera sabía si eso estaba bien o si era lo correcto, pero no le quedaba más remedio que aceptarlo.
La cosa es que, su madre había sido asesinada por unos humanos a pesar de que las mouras son superiores a los humanos.
Además de que si la gente lo supiera no podrían llevar una vida normal y corriente.

El dúo decidió mudarse a Domaio, en la provincia de Pontevedra, bien lejos de dónde vivían antes.
Esperaban que hasta ahí no se habían esparcido los rumores.
Esta vez compraron una casa mucho mas grande y bonita y decidieron llevar una vida nueva.
Esta vez la chica intentaba ser mucho mas precavida viendo lo que pasó antes.
Su nueva casa estaba al lado de una poza y nunca salía de aquella zona.
La joven de todas formas seguía haciendo lo que le gustaba y mientras su padre estaba fuera, se dedicaba a cepillarse el cabello mientras cantaba sentada en una al lado de la poza.
Mucha gente, en especial hombres la habían escuchado cantar pero esta se escondía o los asustaba haciendo que se fueran y no la pudieran ver.
Pero un día un día conoció a un chico, era campesino y pasaba siempre por al lado de su casa.
Él era diferente, era una persona muy amable y casrismática.
La moura se interesó en él y esperaba para verle día tras día.
Ella quería conocerlo, pero sabía que si se enteraba de que era una moura, no querría saber nada.
Se dejó mostrar ante él y se conocieron, pasando varios días conversando juntos. Cuando por fin le contó la verdad, a él no le imoportó en absoluto, por lo que ella se enamoró completamente de él.
El mouro notaba muy rara a su hija, por lo que un día decidió no ir a trabajar y quedarse a espiarla para ver que hacía.
Al descubrir la relación que tenía su hija con un humano y que él sabía la verdad, se llenó de furia e ira y decidió ir allí y asustarlo.
El campesino al ver la cara del mouro murió sin ni siquiera poder reaccionar y la joven entró en una profunda depresión.
Alejándose de su padre metiéndose en la poza por el resto de su vida.





Fin :D


A poza da Moura. Raúl Ramos

Hace mucho tiempo estaba un moro, llamado Rubén, con su preciosa hija Sara, que iban caminando por la calle, Sara, la hija de Rubén, miro a un chico, llamado Juan, al cual se enamoró al instante, unos días después su padre la metió en el I.E.S. “A Paralaia”. Cuando fue a clase se encontró con el chico al que se había enamorado hace unos días, el chico era popular, bastante popular, pero guardaba un secreto que nadie sabía, a él le gustaba Sara, pasaron los días, los meses, pasaron un par de años y Sara fue dispuesta a pedirle salir a Juan, lo que ella no sabía era que le iba a decir que si, cuando Sara le pregunto “¿Quieres salir conmigo?” a Juan, juan se sorprendió, y dijo “si”, Sara se alegró, pero Sara no le podía decir nada a su padre, porque si el padre de Sara, Rubén, se enterara lo mataría.
Pasaron unos años y Sara y Juan iban dispuestos a casarse, pero el día antes estaban paseando por un pozo y de repente Juan se cayó al suelo y se murió, Sara se puso a llorar agarrándolo de la espalda arrodillada ante él, de repente de la nada sale el padre de Sara, Rubén, y le explica todo lo ocurrido, le dice que maldijo a la pareja y Juan debería morir y ella debería vivir para siempre, Sara se levantó, dejando el cuerpo de Juan en el suelo, e intento pegarle a su padre por lo ocurrido, pero él se desvaneció antes de que le pegara, se dio media vuelta y miro para el cuerpo de Juan, el cual se desvaneció.
Unos años después iban unos chicos paseando por el monte, cuando empezaron a escuchar un tarareo se pararon, dijeron de volver o de ir a ver de dónde provenía, como eran unos chicos curiosos fueron a ver de dónde provenía ese ruido, cada vez escuchaban más el tarareo, también empezaron a escuchar el agua cayendo de una catarata, cuando vieron a la chica salieron corriendo, pensaron que era un mounstro.
Hay un día especial, de un mes especial, de todos los años, que siempre se va a ver a Sara peinándose con un peine de oro en una catarata al lado de donde murió su novio Juan, ese día de ese mes es el 31 de junio.

lunes, 18 de junio de 2018

La Calavera. Raquel Fernández.

Dos de octubre de 2017, un grupo de amigos deciden ir ala mar. Su viaje será de tres años, unos años muy muy largos y duros, los cuales tendran que vivir en un simple barco.
Ese dia por la mañana ellos estaban muy tristes porque dejaban a sus familias, sus hogares y su ciudad, pero tambien tenian ganas de vivir una nueva aventura. Tenían suerte de que se llevaban genial entre ellos, casi como hermanos, si tuvieran que aguantar tres años conviviendo con una persona que no soportan en un barco sería algo insufrible.
Partirían su viaje sobre las 5:30, se reunieron todos en la taberna de siempre, en la que todos los sabados por la noche solian cenar, echandose unas buenas risas y pasando el tiempo entre amigos.
Cuando ya estaban todos en la taberna decidieron despedirse del ostelero ya que iban a estar mucho tiempo sin pasar por ahí. Despues de despedirse cojieron su furgoneta, cargaron las maletas y cojieron rumba al puerto para embarcar. Y como siempre iban con el tiempo pegado al culo, eran las 5:25 y todavía no habían llegado.
5:40, aparcaron corriendo dejando la furgoneta a un tio de uno de ellos, cojieron las maletas y emabarcaron. Fue un poco duro pero finalmente el barco arranco. Ellos salian todas las mañanas a pescar y acostumbraban cenar todos juntos bajo las estrellas.

Pasado los dos primeros años, estaban muy cansados de tener que vivir en un barco, entonces decidieron ir a tierra firme. Cojieron rumbo a las Islas Cíes.
Un poco más tarde, desde lejos miraron una gran mancha sobre el mar, ya estaban super cerca de la isla. Tardaron  3 horas en llegar y cuando porfin llegaron se tiranron al suelo en el puerto. Estaban tan felices de tocar tierra firme tras 2 años sobre un barco.
Vivieron allí durante 1 año sin ningun tipo de problema ni con la adaptación a la isla ni con los habitantes de ella. Hicieron muy buenas migas con sus vecinos del bungalo en el que vivian y tambien se hicieron amigos de un camarero del el bar más conocido en la isla .
Al acabar el año en la isla cojieron rumbo a su ciudad, rumbo Moaña. Tenían unas ganas locas de ver a sus familiares y amigos, pero tambien tenían muchísimas ganas de ir a cenar a la taberna, como siempre. Al llegar al puerto de Moaña cojieron la furgoneta y cada una se fue a su casa para estar con sus familiares. Pero esto no era todo, ellos habían quedado a las 10 en punto en la taberna para cenar todos juntos, celebrar la llegada y sobre todo echarse unas risas.

Ellos pidieron pulpo, tortilla de patata, calamares, chorizos entre otros. Al acabar de cenar ya estaban un poco achispadillos y uno de ellos decidio ir al cementerio que estaba al lado de la taberna, para cojer una calavera y asustarlos. Este puso la calabera encima de la mesa y empezaron a troncharse de la risa e incluso  a darle de beber y a hablar con ella. Cuando ya se acabaran las risas le dijeron que devolviese la calabera a su sitio. Este con muy pocas ganas y tras protestar la dejo donde la había cojido y volvio rápidamente a la taberna . Cuando llego la calavera volvía a estar en la mesa entonces se empezaron a asustar un poco. Volvieron a dejarla en su sitio pero esta vez fueron todos juntos. Al volver a la mesa de la taberna, de nuevo la calavera volvia a estar en la mesa y entonces decidieron llamar al cura . El cura acudio junto a ellos rápidamente, les regaño a todos por jugar con cosas que no debían y hizo como un tipo de rito para que la maldición de la calavera se acabara. Desde esto no se a vuelto a saber de estos.

En un pequeño barrio. Elsa Buela.

En un pequeño barrio cuyo aroma destacado era el jazmín, unas hermosas plantas que crecían por los árboles, estos adornaban toda la zona y hacían más agradable y llevadero el paseo por allí, donde los niños y niñas jugaban desinteresadamente en los pequeños pero cuidados jardines de sus casa y los pajaritos daban a conocer sus armoniosos trineos.

Una bella y joven muchacha de ojos azules, color cielo, caminaba con serenidad, mientras su larga melena color avellana se movía con la brisa del viento.
Esa mujer pertenecía a una rica y perfecta familia, donde le cumplían todos los caprichos que tenía. Cuidaban de ella como si de una princesa se tratase, con la que cualquier hombre de clase alta querría casarse. Pero ella no tenía mucho interés en hacerlo. Quería encontrar a un hombre que despierte sus ansias, sus ganas de vivir como nunca, formar una gran familia y mudarse a un lugar alejado de todo el mundo, donde pudieran ser felices.

La dulce dama, un día conoció a un hombre, un joven y descuidado granjero. Se veían todos los días, y cada vez le gustaba más, le daba mucha seguridad, le gustaba que fuera tan simple y auténtico.
Se sentía tan libre, tan segura de sí misma, le hacía tan feliz, era su única preocupación en esos tiempos, sólo se imaginaba con él en un remoto futuro. Pero la suerte no le duró mucho, unos días después le llegó una inesperada y triste noticia. Sus padres querían casarla con el hijo de un duque de Inglaterra. La muchacha lloró, como nunca había llorado, lloró tanto que los pájaros dejaron dejaron de trinar, los niños se cansaron de jugar y los jazmines se pudrieron. Ya nada era ni sería como antes, todo era horrible para ella, no tenía ganas de nada, el era el único capaz de hacerla feliz, él era la luz al final del puente, el único que podía llenar el vacío que tenía dentro, sólo él.

Se mudaron juntos a una enorme mansión en un barrio de Boston, estaba muy deprimida, necesita verle, lo único que necesitaba era verle, sus enormes ojos castaños, que le transmitían tanta paz y tranquilidad.
No salía de la ventana, no sabía como salir a flote. Tuvo cinco hijos con ese hombre, a los que apenas les daba importancia, nada le importaba en aquellos momentos, nada conseguía llenarla. Pues ella no amaba a más que a ese granjero, dedicó su vida a mirar por aquella ventana, sabiendo que sería inútil, por que aquel joven nunca iría a salvarla de aquella infeliz estancia.

Un día vio pasar a su amado, en aquellos instantes volvió a vivir, ya que antes de su muerte sintió que su corazón volvía a latir.

A batalla de Rande. Lois Novas

21 de octubre de 1702
Capitan Drake del buque insignia de la flota Holandesa
Hoy hemos conseguido interceptar una flota de buques Españoles en medio de la ruta de España a América, según lo que creemos estará cargado de riquezas y no podemos permitir que nos las roben.

Cubierta del buque insignia Holandés

-Señores nos disponemos ha hacer historia, desde hoy acabaremos con todos los intentos Españoles de hacerse con nuestros tesoros. Debido al peso de la carga la intercepción sera rapida.-Dijo seriamente-Preparad los cañones.-Dijo mientras sonreía levemente
-¡Preparad los cañones!- se fue escuchando a lo largo del barco.
En ese momento la flota Española giró bruscamente a babor dejando a tiro a los Holandeses.
-Se creen que pueden contra nuestros barcos.dijo mientras reía vagamente
-!Almirante¡.- grito
-¡Si mi capitan!.- respondió
-A toda vela.-Dijo
En ese momento la flota española empezó a disparar.

21 de octubre de 1702
Capitán Santiago del buque insignia de la flota Española
Hoy a sido un fatídico día los holandeses nos han encontrado en la mitad del viaje de regreso, su intercepción fue rápida hemos perdido a muchos pero no nos doblegaremos.

Cubierta del buque insignia Español

-!Rápido virad a babor¡.-Gritó el capitán español
Su idea fue buena gracias al viraje los buques enemigos se pusieron a tiro.
-¡Fuego!- gritó el contramaestre
Un montón de proyectiles españoles impactaron contra los barcos holandeses. Pero no fueron suficientes para hundirlos.
-Señor están acelerando.- Gritó alguien
El capitán que no se había dado cuenta había cometido un grave error. Los buques estaban reforzados por la parte delantera, lo que significa que eran perfectos para impactar.
-¡Virad! a toda vela ¡ya!- dijo muy nervioso el capitán
pero no fueron lo suficientemente rápidos. Los barcos holandeses impactaron contra 4 de sus 6 barcos que terminaron hundiéndose.
-Señor solo quedamos dos. ¿órdenes?.-gritó el contramaestre
- A toda vela. ¡Hacia España!-
-Señor hay muchos de nuestros hombres en el agua.- Dijo un marinero
-¡Te atrevesa contradecirme!.- Dijo furioso el capitán
-N...No señor.- respondió
Gracias a pérdida de 4 de sus seis galeones ganaron tiempo para poder alejarse.

Flota holandesa
-Sin piedad ya nos ocupamos nosotros de la intercepción. Somos 8,  4 conmigo. El resto terminad el trabajo.
Tardaron varios días en coger a la destruida flota Española.
-Señor estamos casi a distancia de abordaje.- Dijo un marinero
-Preparense hoy nos alzaremos con la victoria.- Gritó el comandante- Aqui no habia ningun tesoro asi que deve de estar en el buque insignia

Flota Española
-Señores nos encontramos en un aprieto. Somos 4 contra 2 así que he ideado un plan. Entraremos en la ría de vigo para maximizar nuestras posibilidades en un espacio
pequeño.- Dijo el capitán
-Capitán si mi capitan.- Respondió la tripulación
Cuando entraron a la ria los holandeses casi les habian alcanzado pero tuvieron que maniobras poniendose detras de ellos.
-¡Capitán!-Gritó el capitán del buque secundario
-Si.- Respondió
-No podemos permitirnos perder la carga. usted y su tripulación descarguela yo les haré ganar tiempo.- Dijo
-Es una buena idea. Hasta nunca capitan.- Dijo tranquilo aunque sabía que lo enviaba a una muerte segura.
El buque principal se dirigió a puerto mientras el secundario era atacado. Cuando terminaron de descargar la mitad de la carga los intentos de resistir del otro buque cesaron.
Rápidamente se separó de puerto y se preparó para el combate.
El buque holandés empezó a disparar mientras giraba alrededor del español, ganando una gran ventaja ofensiva. Mientras giraba fue echando un líquido negro en el agua.
-Santa maria purisima.- Fue lo que gritó el capitán Español antes de que el infierno subiera a la tierra.
Justo en ese momento el líquido negro se prendió fuego, Atrapando al barco en un mar en llamas.
-Señores este es nuestro fin.- O eso es lo que ellos piensan.-Dijo

Flota holandesa
-Hemos acabado con su escolta,con su esperanza y con sus posibilidades de sobrevivir dejad que mi barco lo remate.- Dijo el capitán holandés atravesando los restos del barco que protegía al buque insignia.
-Rodeadlo, ¡verted el alquitrán!.-grito
En ese momento dejó atrapado bajo fuego al buque español.
-¡Proyectil incendiario!- gritó un marinero prendiendo fuego al mar.
Desde ese momento la victoria española era imposible, pero.
El capitán holandés no se lo podía creer el capitán español estaba loco. Acababa de atravesar el fuego usando como proyectil incendiario su propio barco y tripulación.
El impacto por el costado atravesado de lleno el barco holandés, Prendiendo fuego. Momentos después la pólvora para los cañones de los dos barcos explotaron acabando con todos y hundiendo el tesoro en lo más profundo de la ría.

A poza da moura. Aldara Montalvo.

-Hoy os contaré un cuento, sí, un cuento, como el de la bella y la bestia, la bella durmiente, caperucita roja, Blancanieves y los siete enanitos… Un cuento.
Este cuento comienza en A Poza da Moura, en Domaio, remontándose millones de años atrás, donde vivían extraños seres, con una inteligencia superior a la humana, llamados mouros y mouras, el primero es denominado para los machos, y el segundo, para las hembras.
Había distintos posicionamientos sociales, algunos eran campesinos, otros reyes, nobles…
Eran muy inteligentes, pero el capitalismo los mataba.
Los mataba como pasará en este cuento:

Érase una vez, una moura de la nobleza, que vivía encerrada en A Poza da Moura, la había encerrado un campesino, poniéndole unas rejas, y dejándole así un limitado espacio. El padre de la moura iba todos los días a darle de comer a su hija, y siempre intentaba cortar o destrozar las rejas de alguna manera, pero solo era posible que ella saliera de allí colándose entre ellas.
Un día, el padre le dio una peineta de oro y le dijo:
-Hija…Querida Laurel… No apareceré durante unos años… Quiero que cojas esta peineta de oro y todos los días, a las nueve de la mañana y de la noche te peines con ella ¿vale?
-De acuerdo- dijo Laurel- Pero… Prométeme que volverás papá.
- Claro, volveré, te lo prometo- contestó este , mientras a la moura le iba cambiando el color de piel tan blanco que tenía a uno negro carbón, imposible de conseguir en una piel humana. Sus ojos, de un azul casi blanco , pero que nunca pasaba desapercivido , se convirtieron en unos ojos diabólicos, con la que normalmente es la parte blanca del ojo, de un color rojo sangre, con el iris negro , y la pupila también roja.
A continuación , le dijo a su padre:
- Prométemelo- mientras, este, salió corriendo.

La moura pasó años y años encerrada, y todos los días , a las nueve de la mañana y de la noche se peinaba con la peineta de oro.
Poco a poco, Laurel y el campesino se fueron enamorando. Cada día, el mouro se arrepentía más y más de haber encerrado a su enamorada.
Todos los días iba a verla, darle de comer… Hasta, que un día, como podía ser otro cualquiera, el mouro se quedó dormido al pie de donde la moura se encontraba, y a la mañana siguiente se despertó. Vio a Laurel peinándose con la peineta.
Él estaba dispuesto a desirle el truco para salir de la jaula. Pero justo en ese momento, el oro de la peineta reflejó el sol, dejando ver un deslumbrante brillo.
En ese mismo momento, el padre de Laurel salió de detrás de unos arbustos y le clavó una especie de daga en la espalda al mouro.
Laurel comenzó a llorar, por la muerte de su enamorado, y permitió que la peineta dejara su destello en un árbol, este se comenzó a quemar, y con él, todo el bosque, también Laurel, su padre y el mouro.

Niños, así acaba esta rara y no recomendada historia, no la oiréis en ningún sitio más, pero debéis tener mucho cuidado de no meteros realmente en el cuento, o moriréis quemados vosotros también-

A poza da Moura. Lois Novas

Hace mucho tiempo más o menos por el siglo 18, los aldeanos vivían tranquilos y la vida era buena. En la zona norte de la península ibérica Había un pueblo tranquilo que se llamaba moaña no era muy grande ni tenía las mejores montañas y ríos. Pero tenía el mejor pescado.
. Un día un comerciante llegó a la ciudad. Era un mouro y si algo de lo que decía era cierto había explorado el mundo buscando los objetos más raros y extraños. todos nos quedamos mirándolo con asombro cuando alguien saltó y dijo:
-¿ y cómo podemos saberlo?- dijo un campesino que no creía ni media palabra de lo que decía.
Y el mouro respondió
-solo tienes que acércate amigo mío, toma una muestra gratis de esta  planta que e traído del nuevo mundo. Se llama tabaco y ayuda a curar la peste.-
El aldeano empezó a masticarlo y después de un rato los escupió y dijo.
-Santa Maria y Jose es el mejor sabor que é probado. ¿tienes más?-
-Si y como me has caido bien te hare una oferta.- respondió el mouro
El dia paso con tranquilidad hasta que la mitad de las existencias se terminaron. Después la hija del mouro salió de una tienda de campaña que habían montado y le dijo a su padre
-Padre puedo ir a  explorar las llanuras del poblado para pasar el rato-
-Claro hija pero recuerda volver antes de que las tinieblas nublen el cielo.- Respondió
-Seguro padre.-
La hija se fue alejando de su padre hasta perderse de vista entre las casas y árboles.
El padre siguió vendiendo cada vez objetos más extraños desde patas de cabra Hasta algo llamado patatas.
La hija fue explorando por la calle causando admiración y recelo por su belleza al verla pasar pasó un pozo y muchas casas. después de eso se encontró de frente con un bosque. Ella lo intentó atravesar para ver qué había detrás ya que la frondosidad de los árboles no dejaba ver nada después de un tiempo buscando por donde pasar encontró un camino de tierra que parecía atravesarlo entonces ella entró en el bosque, después de unos minutos caminando un Jabalí salió de entre los arbustos, ella salió corriendo del Jabalí hasta atravesar el bosque aunque el Jabalí no le perseguía. Pero ella no miró atrás. Cuando se calmó se dio cuenta que de estaba en la aldea pero en una parte que no había visto antes. Inmediatamente se puso a explorar. vio 3 casas pero antes de ver nada más se dio cuenta de que el sol estaba a punto de ocultarse. Así que se preparó para volver y cuando iba a empezar se dio cuenta de que no podía no tenía suficiente coraje para cruzar el bosque si el jabalí estaba por hay. Así que peto en la primera casa que encontró y salió un señor que parecía leñador y dijo.
-¿Que quieres? No compramos nada.-Dijo con voz ronca
-No puedo volver a mi casa señor hay un Jabalí bloqueando el paso.-Dijo angustiada
-Bueno y eso te da derecho a ir llamando a las puertas-Respondió enfadado
-Pero señor necesito volver si no mi padre se enfadara.-Suplicó ella
-espera. ¡Hijo baja aquí ahora mismo!- Dijo el padre
Momentos después un niño bajo por las escaleras tenía el pelo y los ojos castaños de una edad parecida a la de la chica. El padre le dijo que acompañara al otro lado del bosque a la chica.
- Vale pero tendrás que darnos algo a cambio por estos servicios, cuando sea de Madrugada mi hijo ira para que le pagues ¡aceptas!- Digo el padre
-va, va, vale.- Tartamudeó la chica
Así que ellos dos salieron en dirección al otro lado.Por el camino fueron hablando hasta hacerse amigos. Ella descubrió que el se llamaba Juan y que quería ser constructor de armas de asedio aunque su padre se oponía además de que nació el 23 de Junio. El descubrió que a ella le gustaban las rosas. Y justo antes de llegar el le pregunto.
-¿y no te gusta nada mas?-pregunto
- Bueno ¿me guardas un secreto?-dijo la chica
- Si, ¿El que?-respondió
-Me gusta la ciencia.-susurro
- ¡Que! ¿Eres una bruja? Si alguien se entera te quemarán.-Dijo el, Nervioso
-Pero se que nadie lo ara.- dijo
Y acto seguido le beso. Antes de que el chico pudiera decir nada la chica salió corriendo hacia el poblado que ya era visible entre los árboles.
Cuando la chica llegó a su casa su padre se puso furioso por la hora que era.
-¡Como se te ocurre llegar tan tarde!.-
La hija intentó explicárselo pero él se negaba a escuchar. Cuando terminaron de discutir todo quedó en un silencio incómodo,Y si ya era malo se iba a volver peor.
-¿Padre?.-dijo ella
El le echó una mirada amenazadora.
-Padre para volver tuve que contratar a una persona y mañana va a venir a cobrar. Necesitaria dinero para pagarle.- siguió diciendo
El se fue a un estante y cogio un peine echo de oro
-Te daré el dinero pero venderé tu peine.- Dijo el padre sonriendo
La chica se quedó pálida aunque no había mucha diferencia.
-Padre ese peine,¡No puedes venderlo! Es muy importante.-Dijo enfrentándose a el
- ¡Crees que tienes derecho a gritarme!.-Grito el
-¡Pero ese meine me lo dio mi ma…!-dijo ella
-¡Ella está muerta!- dijo
El silencio aquella vez no duró demasiado aunque pareció una eternidad. La hija entre lágrimas salió corriendo atravesando el bosque hasta llegar a un claro con una poza. Ella se sentó al lado y no hizo nada. Así estuvo diez minutos hasta que un ruido entre los arbustos la alertó. El ruido de fue hacer cando y de entre las sombras salió Juan. Los dos a la vez dijeron.
-!Qué haces aquí¡-gritaron sorprendidos
Vengo aquí a pasar el rato.¡Y tú qué haces aquí?-Dijo Juan
Ella no respondió.
-¿Por qué lloras?-dijo
-Me pelee con mi padre.-Intentó decir
-¿porque que paso?.-dijo
-Me a quitado un objeto muy preciado.-dijo
-¿quién?.-preguntó
-Mi padre.-respondió
-¿el qué?- preguntó el
- Un peine familiar que ha pasado de generación en generación.- dijo ella
El chico que al cabo de un rato comprendió la situación dijo.
-¿que vas a hacer?
ella no respondió,se quedaron callados durante un tiempo y luego ella se levantó y se fue a la tienda de campaña en la que vivía. Cuando llegó encontró a su padre dormido así que se tumbó y durmió.
Ala mañana siguiente se encontraba sola, parecía que su padre se había ido a seguir vendiendo. Cuando salió vio que ya era mediodía todo estaba normal su padre estaba vendiendo como siempre y los aldeanos mirando sus preciados objetos. Durante un dulce momento creyó que había sido solo un sueño hasta que vio su peine expuesto en la parte más alta del carruaje listo para ser vendido. No se podía creer que pasara de verdad, en ese momento se dio cuenta que su padre le había dado un uso a una máquina que un inventor le había dado. Llevaba más tiempo del que podía recordar, en su colección servía para crear una pintura igual a otra con poco esfuerzo. Pues la había usado para crear copias de lo que parecía una cosa que su padre le había enseñado con el nombre de sub-asta que es un trueque en el que la mejor oferta se queda el objeto. Claro que no podía estar clara porque no sabía leer. En ese momento empezó a pensar en todo lo malo que podría pasar hasta que una voz lo paro al decir:
-Yo doy una vaca.-
Antes de que pudiera pensar en que hacer la sub-asta empezó.
-yo un caballo.-
-yo tres vacas y un pollo.-
-yo una bola mágica que sirve para dar patadas,.-
Y de repente un misterioso encapuchado con gabardina de cuero dijo:
-¡Una casa!
El resto fue silencio.
El encapuchado cogio el peine y luego le dio las llaves al padre de la chica.
La chica salió corriendo en dirección a la poza en la que había estado la noche anterior. Luego se sento y empezo a llorar. Las lágrimas caían irregularmente en el agua creando olas que no llegaban a ninguna parte. Cuando en ese momento detrás de ella apareció Juan.
-Hola.- Dijo el .- ¿Como estas?.-
Ella no respondió
-No estés triste pues tu peine no ha desaparecido.- En ese momento sacó algo de su bolsillo
Cuando la chica lo miro no lo podía creer Juan tenía su peine.
-¡que! ¿De verdad lo es?.-Dijo asombrada.
-Tan real como la tierra plana.- Respondió.- ¿Pero antes de darmelo dime somos novios?.
Después de un pequeño momento. ella le dijo sí y él le dio el peine.
-¿Pero como?¿de donde sacaste las llaves?.-Dijo angustiada
-Tuve que entregarle las de mi casa.- dijo el
-Tus padres no te lo perdonaran.- Dijo muy Angustiada
-Eso ya da igual.- Dijo tranquilo
Juntos volvieron a la aldea.Cuando pararon al lado de la tienda de campaña no se dieron cuenta de que a través de una cortina su padre la había visto con el peine y de la mano.
Los dos dieron un paseo por la ciudad. Hasta que cayó la noche. Cuando ella volvió a la tienda de campaña guardó su peine en el bolsillo para que no lo viera su padre. Al entrar su padre estaba de pie mirándola fijamente enfadado.
-¿Como?.- gritó su padre- ¡Como pudiste!
-¿Qu...qué?-tartamudeó
¿Donde está?- Dijo
-¿el que?.-Respondió
El padre que vio un reflejo saliendo del bolsillo de la chica. La agarro y saco el peine del bolsillo.
-¿Quién era ese?.- Dijo el
-Eso qué más da yo tengo el peine y tu una casa.- respondió
-Así no es como funciona quería darte una lección pero pare que no quieres entenderla.- se tomó una pausa y dijo- Tendré que darte otra.-
Acto seguido su padre salió de la tienda y fue probando casa a casa cuál era la que se abría con las llaves tardó varias horas en encontrar el camino que llevaba hasta la casa del chico pero el tiempo no parecía que le hubiera calmado. Cuando abrió la puerta los padres asustados se levantaron.
-¿que hace en mi casa?.- Gritó el padre
-Querrá decir en mi casa.- Dijo enseñándole la llave de la casa.- Pero sabe que le are un trato. Su hijo me a pagado con las llaves así que, le pido a él a cambio de ellas.
Los padres asombrados no se lo podían creer su propio hijo les acababa de traicionar. Pero en muy poco tiempo convirtieron la incredulidad en ira. Y antes de pensarlo bien aceptaron el trato. Cogieron a su hijo y lo ataron al mouro para que no escapara. El volvió a la zona de la aldea en la que estaba su tienda y dijo.
-Sabes é escuchado que hay un sitio muy bueno en la colina con una poza un buen lugar para pasar el rato.- Dijo sonriendo el padre
La chica los seguía de cerca pero no se atrevía a hacer nada al respecto. Cuando llegaron a la poza el padre empezó a atarlo de pies y manos y llenandole de piedras los bolsillos.
La chica gritó que no lo hiciera que solo era un peine que se lo daría si lo soltara pero el padre respondió.
-Crees que es solo por el peine. Necesitas que te den una lección, crees que puedes enamorarte de esta escoria, el no te merece, ni merece seguir viviendo.- Dijo el padre mientras se preparaba para tirar al chico a una fría muerte.
La chica le agarró en el último momento parándolo.
-Cojeme a mi pero déjale escapar a él.- Suplico
-Como te atreves.- Gritó el padre tirando a su hija de un empujón con la mano izquierda mientras agarraba al chico con la otra
-No tiene porque acabar así.- Dijo ella
-Yo elijo como acaba.- Respondió arrojando al chico al agua helada

La chica rapidamente se levanto y corrió hacia él agarrándolo de un extremo de cuerda evitando que su cabeza entrara en el agua.
-No te voy a soltar.- Dijo
En ese momento padre la empujó al agua
-Es hora de un baño.- Dijo
La moura aun aguantando la cuerda desde el agua intentó salir de la poza para elevar al chico que estaba completamente bajo el agua pero el peso de las piedras no la dejaban moverse o mantenerse a flote. Así que tomó una decisión prefería morir con su amado que vivir sin el, asi que dejo de hacer fuerza dejándose ahogar.Lo último que logro escuchar fueron las campanadas que marcaban las doce.
Pero incluso muerta nunca soltó la cuerda. Desde ese momento a las 12 de la noche se pueden escuchar sus lamentos por no haber podido salvarlo,pero en la noche de San juan celebra el cumpleaños de su amado cepillándose el pelo con el peine que un día él había recuperado.